Violencia de Género: una lacra social de primera magnitud

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 Durante muchos años ha permanecido oculta a los ojos de la población pero desde finales de los años 70 se ha ido tomando conciencia del problema de forma que, tanto los colectivos sociales como profesionales implicados, han conseguido que fuese incluido en la agenda política dando lugar a legislación específica.

   La Violencia de Género es un problema que se produce en todas las sociedades, incluidas las de los países más democráticos y ricos de Europa. España es un país puntero en la lucha contra este fenómeno lo que le ha permitido reducir bastante los hechos luctuosos de ella derivados. E, incluso, ser considerada como el país en el que más se ha reducido este tipo de violencia.

   Pero la mejoría de las cifras (1) respecto a años anteriores no debe inducir a aflojar en la lucha puesto que no solo ha de tenerse en cuenta las muertas por VG sino también el número de menores fallecidos por esta causa (2), el número de menores afectados por vivir en un hogar en el que exista VG así como el número de mujeres que padecen VG (3). Y también algo que resulta paradójico, el incremento de VG en la adolescencia.

   Vivir la sexualidad y la afectividad sin violencia de ningún tipo y en completa libertad para decidir, es un Derecho Humano Fundamental y forma parte de los Derechos Sexuales de las Personas establecidos por la OMS.

   Es preciso pues que de una vez por todas los poderes públicos se impliquen en la cuestión y, además de diseñar campañas a favor de la erradicación de esta lacra, incluyan Programas de Educación Sexual en todos las escuelas en institutos, garantizando así que todos los adolescentes tengan acceso a una formación suficiente en Igualdad entre los Sexos.

     En las etapas educativas nuestros chicos y chicas – hombres y mujeres mañana- conviven mucho tiempo juntos y por tanto es el lugar idóneo para trabajar en educación sexual (conceptos, actitudes,  información). Se englobarían en la Educación Sexual todos los aspectos en los que han de manifestarse en la convivencia futura cuando les una cualquier tipo de vínculo de afectivo: las relaciones sexuales, los roles de género en la convivencia, la parentalidad, la conciliación de la vida laboral y familiar, la igualdad de derechos entre hombres y mujeres, etc.

   Por otra parte, junto con las imprescindibles medidas de atención a las víctimas y de prevención del maltrato también es hora de implicar en la erradicación de la VG a los hombres. La otra parte, la otra cara de la moneda.

   Como puede implicarse los hombres? No solo luchando de forma organizada y efectiva como vienen haciendo algunos colectivos sino que también es preciso comenzar con Programas de Prevención de Violencia destinados a Hombres, que aborden toda su complejidad y dimensiones. A ellos acudirían no solo los hombres que por imperativo legal (judicial, o con denuncias previas ante la policía) están inmersos en un procedimiento indagatorio o judicial sino hombres que hayan sido causantes de algún episodio de violencia.

   La medida otorgaría beneficios a largo plazo pero también a corto. Conseguir que un maltratador no reincida es un beneficio enorme; aunque como los programas tienen una cierta duración este será a largo plazo. Pero cada hombre que asistiera a un programa de este tipo realizaría, de modo indirecto y a corto plazo, una labor de difusión de la lucha contra la VG muy considerable, haciendo ver entre sus iguales que la VG no es aceptable y normalizando la participación en este tipo de tratamientos.

   No se trata tan solo de descubrir a los agresores y juzgarlos sino también de no culpabilizar a la totalidad de varones. Se trata de proporcionar a la sociedad la información precisa para conocer las causas de este problema y la seguridad de que hay una solución para todas las personas afectadas, unas por ser las víctimas y otros por no disponer de herramientas para tratar con las mujeres de un modo adecuado.

   Marlis González Torres

  Psicóloga-Sexóloga. Vicepresidenta de Sexólogos sin Fronteras

       (1)

Mº Sanidad, Política Social e Igualdad: 41 fallecidas en lo que va de 2012. En año 2011 hubo 61 y en el año 2010 hubo73.

(2)La cifra de niños muertos a manos de sus padres como consecuencia de VG ha sido de 5, en lo que va de año 2012(datos de la Federación Mujeres Separadas y Divorciadas).(3)Las estadísticas del citado Ministerio reflejan un computo total de denuncias por Violencia de Género en el año 2011 de 134.002.