Salud sexual es salud mental

 

14 de febrero, Día Europeo de la Salud Sexual 2024

En los últimos tiempos ha irrumpido con fuerza en nuestro panorama social el concepto de salud
mental. Hasta hace bien poco solo se hablaba de salud en general y a veces se particularizaba en algún aspecto de la misma, según las necesidades derivadas de la prevalencia de enfermedades, pero la salud mental llevaba aparejado un estigma por lo que no estaba en la agenda pública.

No fue hasta después de la pandemia que la población comenzó a ser consciente del efecto del encierro en su salud mental y a buscar soluciones a los problemas.
Así han surgido medidas y estrategias de prevencion y tratamiento que sin embargo no mencionan la salud sexual.

Con motivo del Día Europeo de la Salud Sexual queremos traer a la luz la salud sexual. Para ello la pregunta que nos hacemos es ¿qué relación guardan una con otra? Ya la OMS hizo en 2006 una definición de Salud Sexual basándose en la que previamente había hecho de Salud.

SALUD

«La salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades». (OMS, 1946)

SALUD SEXUAL

“Un estado de bienestar físico, mental y social en relación con la sexualidad, la cual no es la ausencia de enfermedad, disfunción o incapacidad.

La salud sexual requiere un enfoque positivo y respetuoso de la sexualidad y de las relaciones sexuales, así como la posibilidad de tener experiencias sexuales placenteras y seguras, libres de toda coacción, discriminación y violencia.

Para que la salud sexual se logre y se mantenga, los derechos sexuales de todas las personas deben ser respetados, protegidos y ejercidos a plenitud.” (OMS, 2006)

SALUD MENTAL

“La salud mental es un estado de bienestar mental que permite a las personas hacer frente a los momentos de estrés de la vida, desarrollar todas sus habilidades, poder aprender trabajar adecuadamente y contribuir a la mejora de su comunidad. Es parte fundamental de la salud y el bienestar que sustenta nuestras capacidades individuales y colectivas para tomar decisiones, establecer relaciones y dar forma al mundo en el que vivimos. La salud mental es, además, un derecho humano fundamental. Y un elemento esencial para el desarrollo personal, comunitario y socioeconómico.

La salud mental es más que la mera ausencia de trastornos mentales. Se da en un proceso complejo, que cada persona experimenta de una manera diferente, con diversos grados de dificultad y angustia y resultados sociales y clínicos que pueden ser muy diferentes.

Las afecciones de salud mental comprenden trastornos mentales y discapacidades psicosociales, así como otros estados mentales asociados a un alto grado de angustia, discapacidad funcional o riesgo de conducta autolesiva. Las personas que las padecen son más propensas a experimentar niveles más bajos de bienestar mental, aunque no siempre es necesariamente así.”

Queda claro pues que la salud sexual es una parte de la salud en general. Pero… ¿es parte de la salud mental?

Sí, lo es. Porque es parte fundamental del bienestar tanto psíquico como físico, desarrolla nuestras potencialidades, forma parte de nuestras relaciones, de nuestro desarrollo personal y comunitario; porque se da en un proceso que cada persona experimenta de manera individual, en ella influye la sociedad en la que vivimos y sus trastornos pueden llevar aparejados angustia y ansiedad y otros sufrimientos psíquicos.

También puede aclarar la relación entre ambas la forma de determinar si alguien tiene un problema de salud mental. Hay 3 factores -expuestos por Rosehan y Seligman en 1989- que indican que la persona está afrontando un problema de salud mental. El sufrimiento, la conducta no adaptativa y la pérdida de control.Todos ellos se dan en los problemas del ámbito de la salud sexual y por tanto sirven para diagnosticarlos.

Generalmente, desde la clínica se aborda primero la salud mental y después la sexual como siguiendo una especie de jerarquía que lleva implícita la influencia de la primera en la segunda. Y cuando la salud sexual se aborda se hace siguiendo el modelo médico de disfunción-farmacología-trastorno mental y consecuencias en la salud sexual.

Si como se ve los trastornos de salud mental van a influir en la salud sexual y si la ausencia de una de ellas o de ambas es indicada por los mismos factores ¿no sería hora de hablar abiertamente de salud sexual e incluirla en todos los planes, propuestas y programas políticos al hablar de salud?

Y hacerlo de modo diferente, al revés del modelo disfunción-farmacologia-consecuencias.
Comenzariamos por analizar los 3 elementos fundamentales que contiene la definición de salud sexual de la OMS (contenido, requisitos, mantenimiento) lo que nos llevaría a aplicar un modelo de Derechos que lleva implícito su desarrollo en la comunidad.

El contenido implica que la persona ha de sentir bienestar fisico y mental relacionado con la sexualidad, algo que es diferente a la mera ausencia de trastorno o disfunción. Puede alguien no tener ninguna disfunción en el campo de la sexualidad y sin embargo no sentir bienestar.

Los requisitos son que la persona ha de tener la posibilidad de vivir experiencias sexuales y relaciones sexuales seguras, placenteras, libres de coacción y violencia y que la sexualidad sea enfocada de forma respetuosa y como algo positivo.

Y la salud sexual se alcanzará y mantendrá respetando los derechos de todas las personas en este campo. Y esos derechos son los Derechos Sexuales que han sido elaborados por la WAS en el Congreso de Sexología de Valencia en 1997. 

Los Derechos Sexuales son los Derechos Humanos aplicados al campo específico de la Sexualidad humana. Aunque todos son relevantes hay dos que resultan fundamentales y que enlazan directamente con la salud sexual y la salud mental. Por una parte, el derecho a la a Educación y a la Educación Integral en Sexualidad y, por otra, el derecho a una vida libre de toda forma de violencia y coacción.

Siendo que los derechos citados no se obtienen con tan solo mencionarlos sino con un planificación política adecuada y a largo plazo, dirigida a los ámbitos de la educación y la salud principalmente , en el Dia Europeo de la Salud Sexual, en Sexólogos sin Fronteras queremos recordar a los dirigentes políticos que tal como han aceptado la importancia de la salud mental introduzcan en sus agendas la salud sexual sabiendo que, para lograr esta, lo primero es garantizar la Educación sexual integral y lo segundo que podamos vivir nuestra sexualidad libres de violencia y coacción.

 

Sexólogos sin Fronteras queremos recordar a los dirigentes políticos que tal como han aceptado la importancia de la salud mental introduzcan en sus agendas la salud sexual sabiendo que, para lograr esta, lo primero es garantizar la Educación Sexual Integral y lo segundo que podamos vivir nuestra sexualidad libres de violencia y coacción.

Marlis González Torres.

Vicepresidenta www.sxlgsf.es

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